El briefing que ningún destino turístico hace antes de contratar una agencia
La mayoría de destinos y negocios turísticos llegan a la primera reunión con una agencia con una idea vaga de lo que quieren: "mejorar las redes", "tener más visibilidad", "una campaña de verano". Eso no es un briefing. Es un deseo.
Y una agencia que trabaja sin briefing sólido no puede hacer bien su trabajo aunque quiera. Acaba produciendo lo que le parece razonable, no lo que el destino necesita.
Los 8 arquetipos del turista moderno y cómo venderle a cada uno
Hay una verdad incómoda en el marketing turístico que nadie dice en las jornadas del sector: la mayoría de destinos no sabe a quién le está hablando.
Tienen claro el presupuesto, los canales y el calendario. Pero cuando les preguntas quién es su viajero ideal, la respuesta suele ser "familias, parejas y turismo cultural". Es decir, todo el mundo. Y hablarle a todo el mundo es exactamente lo mismo que no hablarle a nadie.
El turista moderno no es un perfil demográfico. Es un comportamiento. Una motivación. Una forma de decidir. Y según cómo decida, busca en canales distintos, se mueve por mensajes distintos y necesita razones distintas para elegirte a ti y no al destino de al lado.
En este artículo te presento los 8 arquetipos del turista moderno con nombre propio, motivación real y lo que necesitas saber para venderle a cada uno sin malgastar presupuesto en quien nunca te iba a elegir.
Cómo medir si una campaña turística ha funcionado de verdad
Un millón de impresiones no es un resultado. Es un dato que no incomoda a nadie. El sector turístico tiene un problema serio con la medición: se mide lo que es fácil de producir, no lo que importa para el negocio. Este artículo propone las métricas que sí dicen algo real.
Por qué los destinos turísticos españoles venden lugares cuando deberían vender experiencias
El problema central del marketing turístico español no es de presupuesto ni de canales. Es de narrativa. La mayoría de destinos describe lo que tiene en lugar de contar lo que hace sentir. Y esa diferencia, que parece sutil, es la que separa un destino que se elige de uno que simplemente existe en un mapa.